miércoles, 13 de junio de 2012

Pewkayal

Nadar en tu sombra nunca fue fácil,
como aguantar el silencio eterno en derredor,
volviéndome cada vez menos ágil,
deshilando instantes como funesto hacedor.

Y será que de un tiempo a esta parte, dueles
como un libro de historias deshojado,
para sobrevivirme, me escondí en redes,
por si vienes sin yo estar preparado.

La dulzura, que fuera mi mejor arma,
ya no logra volver hacerte aparecer,
por que te fuiste de la noche al alba,
por que no ya no te decides a volver.

Y te llamo entre mis sábanas durmientes
con mi muda conciencia de soñante
para ver si esta cama es la que miente,
y era un sueño, y siempre regresaste.

Pero no, del solace al madrugar,
me repiten las gaviotas del mal
que emigraste hacia el sur crepuscular,
repitiendo la palabra pewkayal.



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