Ayer recorrí caminos circundantes. La piedra laminar adherida a mis huellas, me llevó a ver la noche de estos tiempos, con aroma a panes amasados, en el horno de barro que adorna un ruko, en el borde interno, del corazón de un basural. Me recuerda el impacto de encontrarme, por primera vez, allí donde el mapa despuntaba el blanco de sus límites, tan desconocido como por querer desconocerlo, la sociedad, a ti te digo.
Encharcadamente caminando, sus calles narraban el cemento que no alcanzó a llegar. Ayer llovió, pero hoy también lloverá. Derrepente, como una pantalla de televisión encendida, veo unos block´s, en el portento de un tarro refulgiente de fuego de los algunos bajoninos que aguardan terminar el día, y sólo eso. Mi mente me despierta, y son las casas copeva. y cercano a la yuta, un parque con el nombre de un santopadre que no dijo nada sobre la misma gente que las hacían desaparecer, en condición de que jamás desaparecen. Renacerán en el nombre de un sobrino, en la sonrisa de la abuela, que despierta al gallo antes de hacer el pan. Por cierto, la estatua del papa, coherente e injustamente, le da la espalda a la población, apuntando hacia el Costanera Center. La trajeron por que le estorbaba al progreso del barrio "bella-vista", como metáfora infame de la cuando el dictador les vino a arrojar por aquí, inaceptables para el ojo burgués.
Aunque la vida es circular, a nadie deja de extrañar, que las cosas no han cambiado mucho por las vueltas de cachencho. Y eso lo digo por que a pesar de que nos veamos menos, las calles sin terminar, como todo está en proyecto, aunque algunos se hayan cansado de guerrearla, por heridos, humillados, por perseverantes, y les dices ¿cómo estai compa?, "-ahí, en la lucha." Digo que somos más, por en que esta ciudad exiliada, persisten los espíritus de quienes arrojaron mal su moneda y se les devolvió un balazo en la cuerpa, o lo colgaron por las zapatillas; desarrollando la nueva flora de los postes, y sus cables adornadas de racimos de zapatos, tillas de baby, sus jordan. Todas ellas nos gritan supervivientes, "estamos aquí, de algún modo, colgados, resistiendo". Espíritus se ven retratados en grandes animitas, recordando su pertenencia al glorioso equipo popular, con una foto impresa, con un grafiti habilidoso, podría tener un peluche del sobrino, pero dos cosas son las que nunca faltan; primero velas encendidas por las tardes, esperando a prender la fogata en plena calle, que ahora tira para ciclovía, por que vienen las elecciones.
Ayer fui a ver jimmy, pero está fondeao sin el telemático, por que lo llamaron mal llamado "Tribunal", por que todos saben que se llama "Juzgao". ¿Pero fue en este pasaje sin salida, o en la San Pedro, la Brunett o sería en el Volcán (cuatrilogía por elegir)?, será que en el tablero del plan integral se desalojan, reubican y lo cambian por un subsidio con las grandes posibilidades de exiliarte inclusive de esta región, por que resulta imposible aspirar a cualquier comuna, hablo de esas platas que se cobran con un pañuelo. Pero, sorpresa aunque no lo sea, quedan en pie sus estructuras, frágiles palafitos que cobijan, en el eterno aún, a "gentes" que sobreviven sin techo, sin ventanas, con hambre pero ya sin desesperación. Será que todos estaremos en la lucha, algunos más que todos. Esto, no siendo Siria, recibe el impacto de una bomba; las ropas destacan entre los escombros, los medidores de luz rebentados para evitar las retomas, pequeñas ilusiones, de lo inaceptable. Por aquí aún hay cuadernos, con tareas sin hacer, por hacer construir la pirámide apenas de las pirámides alimenticias, por que, y de verdad me podría responder, ¿cómo se diagnostica TDAH si se tiene hambre desde el abuelo hasta la mañana donde le aplican los test?, no será que los cabros nunca fueron los cuadrados, funcionales a un sistema foráneo. Las casa estudio hicieron lo que pudieron, los "dos-por-uno", pero algunos lo lograron, y además pudieron rendir en su plantel, que lo recibía cada mañana con el rocío del césped, jugándose en la cancha todo ese fuego que acumulara quemándose las pestañas durante toda la semana; su mamá dijo que se lo ganó, y su cabro le respondió con dos goles, tan grandes que son difíciles de enmarcar en el refrigerador. La familia los guardará en su memoria, y hasta el checho, que vive en San Vicente de Tagua Tagua, sabe que es familia de un goleador, que es el "nueve mentiroso" como decimos nosotros o "falso nueve" como le dice él, más sincero de la San Miguel III. Dicen que quiere ser como el vecino, que además es un príncipe y le dicen "Charlearanguiz".
El día jueves venía llegando el cementerio ruso cuando cambió el clima, y pá drama, quedó la patá. Me bajé de la trece y no había nadie por la calle. Nisiquiera los amigos de las esquinas. Entonces llego, y se escuchan tres veces la misma, y no se escuchó más hasta un rato donde se supo todo, y pah, atao. Esa noche hizo frío, y aunque el viernes estuvo soleado, jamás salió el sol. Dicen que la próxima semana viene el muni con el diario, para meternos más pacos, donde no los queremos más. Todos nos preguntamos qué podemos esperar, si nisiquiera el alcalde logra sostener a una excelencia vacía de un ápice excelente, que hace meses viene a la baja. Lo que sí sabemos esperar que se saque la chucha pronto, como muy bien se la sacó en los escombros de la Francisco Coloane, y la Villa Cerro Morado, haciendole la esperada zancadilla al payaso máximo. Tengo un amigo que vive por Weber, que se mandó hacer una polera con la "sacádechucha", con la insignia de la "bulla", por que antes vivía en la "ferroazul".
Entonces llego a Quitalmahue y se escucha el sonido de un ser perdido en estos bosques, quien arreglando una rueda se armó la máquina para afilar cuchillos, sacando a silbar el regalo que le dejó su abuelo, antes de caer al Cesfam. Otros pájaros también venden "huevooou, huevitooh". Existen los palomos que, altavoz de mano, van a cantar el pan que sale a las 4:30 del local en la esquina de la villa de los pacos. Igual era hora de once, y don juan le dice a su señora "tranquila maría que tengo unas paltitas que se cayeron de un camión", mientras la nieta que va en la nocturna, "qué rico por que yo compré pan amasao y que no se dice señora, sino que compañera". La abuela pone la tetera con te de palito, con un poco de madera. Si la familia está con pena, le pone cedrón y limón a su infusión.
En estos días, la semana se ordena por la feria, eso lo saben hasta las micros, aunque si no estás atento, te regalará un vasto recorrido, cuatro poblas más lejos de tu destino, por el desvío (Una es pa los vivos). Lo otro que saben los micreros es que la puerta de adelante no se abre; (Dos es pa los giles). Los carritos como puertas de las ferias, son manjares gastronómicos para los más avezados. La carta le lleva las mejores sopaipas gigantes, en donde baja la calle Juanita, "suc-pulentos" anticuchos que salvan un "terrible almuerzo", y si tienes suerte las colaciones de dos lucas aportan la enjundia necesaria para reponer energías; de famélico y anochecido, abrázate a un caldo de pata, o consomé de huevito revuelto. Nunca digas nunca, por que si un día te pilla el temporal de las calles sin terminar, empapado en lo empapado, podría ser brebaje maestro.
A veces no hay temporal, y el sol que te quema los brazos, ilumna el peladero donde algunos sólo ven escombros, otros ven segundas oportunidades, tanto para la ropa, como para un amigo que había escapado de Conchalí, y que una mañana en la veinticinco, de tan orgulloso, me contó que por fin le habían dado sus lentes nuevos, por que aquí se dedicaba a rescatar las maderas que agonizaban, transformándolo en la bella alquimia de un sillón-puff nuevo. Me contaba que aprendió el oficio de un abuelito que vive por la lechería, y que lo recibió cuando todos lo despreciaron. En seguida recordé cuando, caminando por el desierto de menadier, que envidia a gritos al parque Juan Pablo II, encontramos un sofá de cuero negro que aún daba pelea, y a pleno orgullo nos sacamos una foto. Una persona que vio esa imagen, me preguntó si me había gustado mi viaje a "Atacama", y que cómo la habíamos hecho para llevar el mueble. Pa´ qué.
Hay una leyenda que pocos conocen en el lugar, que dice que a veces se les ve caminar por la pobla, que tiran el cuento pero no se pasan la película. Les dicen tí@s, aun que no lo son realmente. Llegaron un día sin nombre, se quedaron para apañar. Los tipos y tipas trabajan ayudando a los cabros a captar, la moneda que la sociedad les lanzó al aire, y así acuñar su destino. Desde afuera les dicen la pobreza de la que son ricos, se genera por su flojera. Pero todos los días la pobla derrocha el aguante necesario para aguantar tres vidas de quien emite impune ese prejuicio. Se auguran tiempos peores, pero aquí sobran barricadas, y un día se escucha la historia de un cabro que hizo buenas migas con uno de estos tíos, y habiendo sido expulsado del colegio, ahora era el orgulloso trabajador de la construcción y padre de tres hijos. Desde el corazón más terráqueo y pedestremente imaginado, surge la maravilla, la flor en el desierto.
Dice mi amigo el profe que los libros cuentan "la" historia oficial, pero formalmente oficio a la sociedad, "vistos, oídos y terciados" con todos los cabros y cabras de la pobla, que las historias se cuentan en las caras de la gente, en el hierro resiliente de sus memorias, en los almuerzos comunitarios donde todos somos iguales, en los cuentos que narran los alumnos, dando cara a los profes que no los tratan como estudiantes, por que eso aprendieron de sus abuelos. Si no les respetan, cómo pueden esperar que los respeten de vuelta. A pesar que tengan una ley de supuesta aula segura, pero sólo para el facismo capitalista. Les dijeron menores, y eran mayores que sus expectativas, por que sus casas se llovieron, y las fonolas les mostraron las estrellas, y nunca se rindieron. Para qué decir de los supuestos tíos, oficiar que eran profesionales de la acción social transformadora, y que hoy expulsan de su quehacer cotidiano. Las razones del desalojo quedarán timbradas y foliadas esperando el sueño de los justos, pero doy manifiesto de lo que no pasa. Así como el eterno cerro Las Cabras, que jamás la coca cola pudo tapar, se llama como las chorizas profesionales que jamás aflojaron en el aguante. Se las vieron en las calles, y no desaparecen. Tampoco lo harán las ganas de los cabros y cabras que aún se empeñan por salvar el año, que dieron perdido sus escuelas, llenando al mes de abril. La leyenda dice también que son un equipo, y que dejaron los PIES en la calle, que jamás se rindieron en su portento, de abrir caminos en todos los laberintos. Dicen que se fueron un martes, y que el miércoles había feria y venía la señora de los dulces. Cada vez que quiero vuelvo a este lugar, donde estamos todos, germinando en el florecer de un nuevo día. Es todo cuanto se puede informar desde la pobla, para este medio transmitió "El Tio Emilio", pero el que no sapea. Adelante Estudios.
viernes, 19 de abril de 2019
lunes, 17 de diciembre de 2018
Pro-intro-yectil.
Una noche, en el mismo borde,
con la ventana apoyada al codo,
y en el brazo un peso, me hizo recordar;
que estaba en el filo, mitad geo , mitad milimétrica,
mente,
del espiral.
Si el viento norte me visita, conspirando,
cebando mate con tizanas, me hallaría; carnavaleando:
destronando sus dis-cursis mercantilistas, incendiando lo postverdero,
de gente impoluta, en sus castas insondables.
Y de pronto
Impávida conciencia seguida de quien se sabe revivido
Por muerta una vez la tiránica común,
Y con ella explotar la vil máquina,
Y con la máquina los engranajes que somos, se destruyan,
y luego, el relámpago que descubre una luna,
Aunque tal vez, era cierto, la vida como farsa insonmne,
de subir por una pendiente hacia un abismo, mas,
ayer yo era un niño, y un anciano para existir,
sempiterno latido en portentosa insolencia.
Pude haber, quise saber, y eso era todo,
por darme cuenta, sin contar que cayeron,
los gobiernos, el amor, el pan carbónico de su naturaleza,
pero vaya a saber uno si estuvo, o si lo fue para variar.
Entonces tuve un sueño, y lo cebé con mate,
tuve miedo y lo enrolé en el último tabaco,
por no querer huir más, saturado, de derredor,
esta noche muchas veces fue un hastío.
Si todos descubrimos al mismo tiempo, las esquinas,
con las manos extendidas, digitando límites,
¿cómo abrazar sin abrasar con las palabras?,
persigno del devenir terráqueo, ¿y quién quede ya?.
Mañana leeré, con la mayor certeza anteojadiza,
por que fueron muchos los libros, y extensas sus citas,
de ideas que forjan un traje ante los otros,
pero siempre estuve en lo entredicho, por si ocaso.
Antes tirábamos piedras desde el tercer piso,
de nuestras conciencias, y eso por que si,
en el fondo de una década antes sabíamos,
que nos educaron para ser suicidas funcionales.
Pero doy fe de mi ateismo anticapitalista,
por que corté todas mis corbatas de retail,
y las armé por proyectiles, fecundos,
con la ira que teje el amor, del ser por su terruño.
La improbable salida al abismo, será al tiro,
que los fusiles cambien por pan, la muerte,
amanece, e implacablemente, estoy listo,
para terminar el inicio del final, en punto fijo.
Y si la cordillera no albergara cuatro lunas;
¿Cómo sabremos si nacimos hoy, o si ya fallecimos,
en el 366 día del bisiesto centenario?;
Semilla y misil, seremos; Revolucionarios.
con la ventana apoyada al codo,
y en el brazo un peso, me hizo recordar;
que estaba en el filo, mitad geo , mitad milimétrica,
mente,
del espiral.
Si el viento norte me visita, conspirando,
cebando mate con tizanas, me hallaría; carnavaleando:
destronando sus dis-cursis mercantilistas, incendiando lo postverdero,
de gente impoluta, en sus castas insondables.
Y de pronto
Impávida conciencia seguida de quien se sabe revivido
Por muerta una vez la tiránica común,
Y con ella explotar la vil máquina,
Y con la máquina los engranajes que somos, se destruyan,
y luego, el relámpago que descubre una luna,
Aunque tal vez, era cierto, la vida como farsa insonmne,
de subir por una pendiente hacia un abismo, mas,
ayer yo era un niño, y un anciano para existir,
sempiterno latido en portentosa insolencia.
Pude haber, quise saber, y eso era todo,
por darme cuenta, sin contar que cayeron,
los gobiernos, el amor, el pan carbónico de su naturaleza,
pero vaya a saber uno si estuvo, o si lo fue para variar.
Entonces tuve un sueño, y lo cebé con mate,
tuve miedo y lo enrolé en el último tabaco,
por no querer huir más, saturado, de derredor,
esta noche muchas veces fue un hastío.
Si todos descubrimos al mismo tiempo, las esquinas,
con las manos extendidas, digitando límites,
¿cómo abrazar sin abrasar con las palabras?,
persigno del devenir terráqueo, ¿y quién quede ya?.
Mañana leeré, con la mayor certeza anteojadiza,
por que fueron muchos los libros, y extensas sus citas,
de ideas que forjan un traje ante los otros,
pero siempre estuve en lo entredicho, por si ocaso.
Antes tirábamos piedras desde el tercer piso,
de nuestras conciencias, y eso por que si,
en el fondo de una década antes sabíamos,
que nos educaron para ser suicidas funcionales.
Pero doy fe de mi ateismo anticapitalista,
por que corté todas mis corbatas de retail,
y las armé por proyectiles, fecundos,
con la ira que teje el amor, del ser por su terruño.
La improbable salida al abismo, será al tiro,
que los fusiles cambien por pan, la muerte,
amanece, e implacablemente, estoy listo,
para terminar el inicio del final, en punto fijo.
Y si la cordillera no albergara cuatro lunas;
¿Cómo sabremos si nacimos hoy, o si ya fallecimos,
en el 366 día del bisiesto centenario?;
Semilla y misil, seremos; Revolucionarios.
lunes, 11 de mayo de 2015
Del aire al aire
Anoche volví al off the record, y escribí en el menú, que guardé de recuerdo por años, una despedida para mis amigos, escrita en clave de brevedad. A mi ilustrado amigo, venido de su pueblo de leche, le dejé escrito su discurso lacrimógeno, para que no olvidase su palabra empeñada con la humanidad, y recordase la cercanía que nos negó este siglo. Y a mi amigo de luces le dejé escrito sus poemas, para que no olvidase que venimos del mismo madero , con manos por flechas disparadas directo a lo infinito.
No sin pesar, escribí por no doler más la sapiencia de que hay senderos que se bifurcan en lo cotidiano, distando tres sueños, y dejando mi cariño en un sendero que se transforma en estrella hasta su opacidad fugaz. Adiós Versingétorix, Adiós Carax.
No sin pesar, escribí por no doler más la sapiencia de que hay senderos que se bifurcan en lo cotidiano, distando tres sueños, y dejando mi cariño en un sendero que se transforma en estrella hasta su opacidad fugaz. Adiós Versingétorix, Adiós Carax.
jueves, 3 de abril de 2014
Sirope
Sube el punto cruz, que anude las esperanzas
detrás de las nubes se esconde el sol,
será que sólo la vida nos quite las piedras
y en los caminos se disipen las huellas con amor.
Si el chal se urde de manos terrenales,
y al cerrarse los brazos, abrimos los sueños
del decirse al hablar, será sin rimas,
pero no sin menos verdad, que al volar se reviva.
Se piensa en las cosas detenidas,
cuando la tristeza nos ensordece el galope
no menos avanzamos, al fluir abriendo
los senderos que implica el persevero,
(para crear)
No somos necios, no hay necesidad
por que no redundaremos en ingenuidad,
si de construir los cielos, el sol nos torne
para purificarnos, el esfuerzo será el sirope.
Naciendo de la lluvia sin tempestad
el arcoiris de conciencia te ilumina,
si miedo opaco al cielo no difumina,
solo el ser relampaguea la eternidad.
https://www.youtube.com/watch?v=3TXdfdK_l4w
detrás de las nubes se esconde el sol,
será que sólo la vida nos quite las piedras
y en los caminos se disipen las huellas con amor.
Si el chal se urde de manos terrenales,
y al cerrarse los brazos, abrimos los sueños
del decirse al hablar, será sin rimas,
pero no sin menos verdad, que al volar se reviva.
Se piensa en las cosas detenidas,
cuando la tristeza nos ensordece el galope
no menos avanzamos, al fluir abriendo
los senderos que implica el persevero,
(para crear)
No somos necios, no hay necesidad
por que no redundaremos en ingenuidad,
si de construir los cielos, el sol nos torne
para purificarnos, el esfuerzo será el sirope.
Naciendo de la lluvia sin tempestad
el arcoiris de conciencia te ilumina,
si miedo opaco al cielo no difumina,
solo el ser relampaguea la eternidad.
https://www.youtube.com/watch?v=3TXdfdK_l4w
martes, 26 de marzo de 2013
Negocio Redondo
Cuando las lágrimas son faroles,
recorremos los pasados derramados,
nuestras sombras salen de los rincones,
y nos acompañan como temporal desatado.
Así, llovemos temporales de conciencia,
porque somos lo que el agua nos deja,
cuando ese ajeno vendaval no aqueja
si la pena que acompaña su destino teje.
Destrónese el sonido de tu sonido mudo
las noches retumbaron en tus ojos
golpe a golpe desatando todos los nudos
trenzando el devenir de los cerrojos.
Entonces los bordes de la vida escondieron
los negocios redondos del camino circular
y tus verdades que son faroles, encendieron
que no me olvidarás nunca, y quizás, jamás.
recorremos los pasados derramados,
nuestras sombras salen de los rincones,
y nos acompañan como temporal desatado.
Así, llovemos temporales de conciencia,
porque somos lo que el agua nos deja,
cuando ese ajeno vendaval no aqueja
si la pena que acompaña su destino teje.
Destrónese el sonido de tu sonido mudo
las noches retumbaron en tus ojos
golpe a golpe desatando todos los nudos
trenzando el devenir de los cerrojos.
Entonces los bordes de la vida escondieron
los negocios redondos del camino circular
y tus verdades que son faroles, encendieron
que no me olvidarás nunca, y quizás, jamás.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Dalí
Parte, galopante con sedante,
los caminos, sin sellar tiranías,
la muerte de las mentes, susurran,
monstruos sagrados de la libertad.
Contra parte del solace,
menguante aparición del fuego,
sabe que un lobo no llamará,
sin morder su sombra circular.
Pedazo de luna teñida sal,
caíste enmudecida de dictaduras,
sorbiste el valor de los valientes,
en todas sus lagunas mentales.
Rosa roza el zorzal crepitante,
escalando la trampa, en puño,
que no hay sonido sin tu nombre,
recordatorio del borde de lo mío.
Dormid, dice el viento, el origen;
desde la ventana sin cosmos,
otra vez arde el perro andaluz,
que de noche, iluminará mi derramar.
Medio
El silencio como tumba invisible,
anuda la post rebelión del cansancio,
claridad dormida de enseñanzas
que jamás volverán sin pedir perdón.
Las palabras remordidas sin culpa
salieron a botones en flor de la noche,
lagrimeantes llovieron evanesciéndose
y me volví al origen, para ser de todo.
Recóndita bestia de la verdad insomne
despertó como solía serlo nunca,
abriendo sus ojos me abrazó, herida,
y volví a nacer, valiente, sangrante.
Desperté y era un sueño, abrir la puerta,
me eclipsé sin ojos, sin mirar atrás,
y en el más allá desperté con bruma,
me quedé en el medio, justo,
de la eternidad.
anuda la post rebelión del cansancio,
claridad dormida de enseñanzas
que jamás volverán sin pedir perdón.
Las palabras remordidas sin culpa
salieron a botones en flor de la noche,
lagrimeantes llovieron evanesciéndose
y me volví al origen, para ser de todo.
Recóndita bestia de la verdad insomne
despertó como solía serlo nunca,
abriendo sus ojos me abrazó, herida,
y volví a nacer, valiente, sangrante.
Desperté y era un sueño, abrir la puerta,
me eclipsé sin ojos, sin mirar atrás,
y en el más allá desperté con bruma,
me quedé en el medio, justo,
de la eternidad.
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